España, Clinic defensivo para superar a Serbia.

Estar preparado te ayuda a afrontar situaciones o partidos importantes; y la selección española demostró ayer llegar al partido contra Serbia con todo estudiado y en disposición de dar el mayor rendimiento visto a este grupo de jugadores. Ya desde la primera acción del partido, en la que Serbia buscaba un triple de Bogdanovic para empezar como ya consiguiera contra Italia, se vio que los de Djordjevic no lo tendrían fácil:

En mi opinión uno de los méritos más importantes del partido fue el de minimizar las virtudes del rival y conseguir, además, hacer que no jugara de la manera que quería jugar. Decía Daimiel antes del partido que el «Tall-Ball» -jugar con dos pívots al mismo tiempo en cancha- ha sido la gran apuesta táctica del Mundial; ayer Serbia sólo pudo usar esta fórmula durante 15 minutos: 11 con Jokic y Milutinov (para un +4 con ellos en pista), 2 minutos con Jokic y Marjanovic (-6) y otros 2 minutos para Jokic y Raduljica (-2). En total -4 puntos con esta disposición, ahogada por el trabajo de jugadores y cuerpo técnico español.

Las variantes defensivas consiguieron desactivar por completo muchos de los puntos fuertes con que Serbia ha martilleado en los primeros cuarto partidos y de paso romper el plan de Djordjevic, sacando del partido, entre otros, a Jokic. Estas variantes, en especial las zonas, se emplearon en los minutos en que Serbia ponía en pista el «Tall-Ball», pasando a defensa individual cuando Bjelica (23min) jugaba al cuatro, con otros tres exteriores en la cancha:

  • Zona «mutante» iniciando en 1-2-2 para acabar en 2-3, en la que Rudy tenía el papel de proteger el espacio del tiro libre y los codos en las subidas de Jokic, quien venía dominando desde ahí. Muy importante el trabajo contra las situaciones de high-low con Jokic de pasador en poste alto, fuente de puntos fáciles en los anteriores partidos.
  • También vimos una defensa Caja y Uno (Box and 1) con Ricky defendiendo individual a Bogdanovic, y mucha actividad para negar acciones de high-low y buenas recuperaciones para frenar el movimiento del balón de los serbios.
  • El otro gran ajuste del partido fue la defensa a Bogdanovic tras mano a mano o bloqueo y en poste bajo, atentos a saltar incluso al trap, conscientes de que defendido por jugadores como Llull el serbio podría intentar sacar ventaja del 1×1 cerca del aro.

Clínic defensivo en toda regla, que permitió no sólo competir sino dominar algunas fases del partido contra un rival superior en talento y que llegaba a este partido con máxima confianza, logrando una ventaja en el marcador que permitió aguantar la reacción de Serbia al final del tercer cuarto y en el último periodo.